Mientras el agua resbalaba por su cuerpo desnudo, y el jabón limpiaba los últimos vestigios de la noche anterior, ella pensaba, pensaba en cómo se habían conocido, pensaba en cómo se habían acercado el uno al otro sin darse cuenta, pensaba en como ella había caído en sus redes y no había podido desengancharse…….
Él era todo lo que ella había deseado y a la vez todo lo contrario que su cabeza le decía. Por un lado era cariñoso y romántico y por otro déspota y no se le veía venir.
Pero el lado cariñoso y romántico habían podido con su cabeza y se habían ganado su corazón.
Esa noche fue la noche tan deseada por ella que no quería que se terminara pero todo tiene un fin y más sabiendo que estaba casado y con familia no podía, no quería seguir sufriendo, lo que pasó, pasó porque los dos habían querido pero ella no quería que pasara más.
El agua seguía cayendo encima de su cuerpo, sus ojos se cerraban para volver a sentir y para volver a recordar, para volver a sentir su aliento encima de ella, para volver a escuchar los susurros de la noche mientras se entregaban, para volver a sentir sus caricias, sus labios vagando por todo su cuerpo, para oír sus jadeos, para sentir, para oler, para escuchar…………
Lástima que no pueda volver a pasar, que no pueda volver a sentir sus abrazos, sus manos intentando medir cada centímetro de su piel, el calor de su cuerpo encima del suyo sin dejar de moverse rítmicamente al mismo compás………..
Salió de la ducha y allí estaba él de pie, mirándola, con esa sonrisa que a ella tanto le gustaba, con esos ojos que no dicen nada y lo dicen todo, simplemente se acercó y ella dejó que se acercara, la atrajo hacia sí y ella dejo que lo hiciera, sus labios comenzaron a recorrer otra vez su cuello y ella le abrió camino echando la cabeza hacia atrás, sus manos comenzaron el recorrido desde sus senos, bajando por el ombligo hasta encontrar su sexo completamente empapado, la cogió en brazos pegándola contra la pared y ella se dejó ir, se dejó hacer……los impulsos eran como los de la noche anterior o con más rabia diría ya que él sabía tan bien como ella que la magia estaba llegando a su fin. La miraba y le sonreía, ella le miraba pidiéndole más, su aliento, sus susurros, sus jadeos mezclados con los de ella, era un no parar y un no querer dejarlo, pero como ya había dicho todo tiene un fin y el fin había llegado.
La dejó en el suelo y con las dos manos le cogió la cara, la beso, la miró y la volvió a besar, le pidió verla otra vez, ella no tuvo fuerzas en ese momento para negarse…… pero sabía que era un callejón sin salida, que eran noches y encuentros apasionados pero que no podía esperar más de él.
Ahora no quería pensar sólo quería estar con él era su única preocupación y la de los días venideros………
No hay comentarios:
Publicar un comentario