Sus ojos negros me miran desde el pasillo, preguntándose qué estoy haciendo, que no voy a jugar….
Así es él, juguetón, dormilón pero sobre todo muy leal, es mi mejor amigo, el único que nunca me ha fallado, él único que me consuelo, él único que seca mis lágrimas cuando estas brotan de mis ojos……..
Vino un día a casa cuando tenía mes y medio, era pequeñito, tan pequeño que se metía en mis zapatillas, teníamos que estar pendiente de no pisarle, y ahora ha crecido no mucho pero ha crecido……
Me gusta cuando se acurruca junto a mí, me gusta cuando me da con su patita en la cara, como para decirme “estoy aquí ¿Qué te pasa?”…. me gusta cuando viene de la calle y se pone a correr de un lado para otro como si de una liebre se tratara… me gusta la agilidad que tiene, me gusta cuando jugamos y él no se rinde…. Todo en él me gusta.
Cuando duerme se le nota tan tranquilo, transmite tanta paz, y luego cuando se despierta te contagia de energía, no puedo por menos que admirarlo, es leal, fuerte y nunca se queja; escucha todo lo que le digo atento y jamás se va dejándome con la palabra en la boca, lo abrazo y él se deja abrazar, le doy besos y él me responde lamiéndome la cara…… no puedo decir más de Nemo es mi mejor amigo y en éste momento no lo cambio por nada ni por nadie.
Este es un pequeño homenaje a todos esos perros que sufren en silencio pero siguen teniendo su dignidad en su pequeña alma y en su pequeño cuerpo.......
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