Salimos del ascensor. Abriste la puerta y nos metimos dentro. Nuestras bocas se buscaron encontrándose. Nuestras manos se hacían un lio de lo nerviosos que estábamos por el deseo que nos estaba consumiendo.
Paramos. Nos miramos. Nos deseamos.
Me acariciaste la cara y me volviste a besar dulce y salvaje. Me provocas. Quiero que me beses pero no lo sigues haciendo. Busco tu boca pero no la encuentro. Jadeas y sigues escapando a mis besos. Me excitas cada vez más. Susurras a mi oído si me gusta. Yo te digo que sí. Mi corazón acelera de ritmo.
Me quitas la camiseta. Yo te quito la tuya. Desabrochas mi sujetador y me lo quitas mientras acaricias mis senos haciendo que mis pezones se pongan erectos de la excitación que en ese momento me embarga.
Siento tu aliento en mi cuello. Tu lengua comienza a recorrer cada centímetro de mi piel desde mi hombro, mi escote… te paras en mis pechos. Los saboreas. Acaricio tu pelo mientras tú sigues saboreando el sabor de mi piel. Sigues bajando hasta mi ombligo. Desabrochas los botones de mis vaqueros. Los vas bajando mientras yo te miro deseosa que termines con la ceremonia cuanto antes. Es contradictorio quiero que termines pero a la vez si se termina lo echaría de menos. Me gusta lo que hacesMe los bajas poco a poco mientras admiras mi tanguita. Yo sigo acariciando tu pelo mientras espero con expectación a que termines tu obra.
Me bajas el tanguita poco a poco. Me siento intimidada pero muy excitada. Necesito que me tomes ya pero tú todavía no quieres.
Vuelves hacia arriba. Me vuelves a besar por el cuello. Yo te desabrocho tus vaqueros y te los quito con todo lo que tienes debajo. Ya estamos desnudos los dos. Nuestras pieles se empiezan a conocer. Se rozan provocando mayor éxtasis en nosotros. Me das la vuelta. Mis brazos se enlazan alrededor de tu cuello. Tú me vuelves a empezar a dar besos y mordisquitos por la espalda. Me acaricias los pechos. Vas bajando hasta alcanzar mi sexo húmedo. Me contraigo. Me acaricias las caderas. Me doy la vuelta y nos volvemos a besar. Me tumbas en el suelo. Te metes entre mis piernas y yo te acojo con gran placer por mi parte. Necesito sentir tu piel. Necesito sentirte entero. Me das la vuelta. Sujetas mis brazos con tus manos. Entras en mí. Yo suelto un gemido de placer. Sueltas uno de mis brazos para acariciarme otra vez los pechos. Sigues bailando con un compás salvaje pero rítmico. Sueltas el otro brazo. Coges mis caderas para ayudarte en tus embestidas. Me gusta. Quiero que sigas. Nuestros jadeos se entremezclan. Siento tu sudor cayendo en mi espalda. Me besas alrededor de mi cuello. Me tienes a tu merced. Me das la vuelta. Quieres ver mi cara mientras terminas de tomarme.
Vuelves a entrar en mí. Me miras. Sigues bailando encima de mí. Te acaricio la espalda. Hundo mis dedos en ella. Gimo, jadeo. Nuestras pieles y nuestros sudores se funden en uno. Tú sigues embistiéndome cada vez más rápido. Me gusta. No pares. Sigue. Me sujetas otra vez los brazos hacia arriba. Me miras. Me besas. Coges otra vez mis caderas para adentrarte más en mí. Vuelves a soltarlas para volver a acariciarme los pechos. Tu ritmo es más rápido. Te siento dentro. Sigues no paras. Cada vez más rápido. Te gusta. Me gusta. Estamos a punto………
Te derrumbas encima de mí. Derrotado. Yo me dejo quedar quieta. No puedo más. Sigues dentro de mí. Todavía te puedo sentir. Ya no te mueves. Me miras. Me acaricias la cara. Me besas. Te correspondo. Nos quedamos inmóviles no quiero que salgas de mí y tú no quieres salir. Me gusta tenerte tan cerca.
Suena algún teléfono. Ninguno de los dos se mueve. Seguimos quietos. Tú te levantas me miras. Sonríes me acaricias. Me levanto contigo. Me coges en brazos y me depositas en tu cama. Te tumbas a mi lado. Me abrazas y nos dormimos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario